Refugiado de la noche – Microrrelato.

Ejercicio con palabras obligatorias para un cuento corto: reloj, pantalón, gesto, flaco, espesor.

Por la madrugada, sentado en la acera, Don José finge consultar su reloj. Refugiado de un bar que apenas cerró, flaco como espectro y con el pantalón manchado de quién sabe qué inmundicia; espera que los primeros rayos del sol lo limpien de sus pecados nocturnos y aminoren un poco el espesor de su pena.

Cuando por fin amanece, hace un gesto de alivio, se levanta y con paso tambaleante se interna en las calles mientras la ciudad lo devora una vez más.

Autor: Ana Laura Piera