Los Chaneques – Cuento Corto.

Otra colaboración para Masticadores México. El relato se acaba de leer ahí. Agradeceré sus comentarios ya sea aquí o en Masticadores. Gracias!

Por nueve días y nueve noches ardió el fuego. Tuvieron que ser muy cuidadosos de que no se apagara y también de que el guardia del sitio no los viera. Por eso fue que caminaron tanto, para alejarse de los lugares frecuentados por turistas y lugareños, adentrándose en […]

Los chaneques por Ana Laura Piera

https://bloguers.net/literatura/despertando-los-chaneques/

20 comentarios en “Los Chaneques – Cuento Corto.

  1. Fantástico cuento, Ana, tiene suspense, el atractivo de las tradiciones y los mitos. El final me sorprende, el hechizo de Marcos, que de entrada es algo malo, sin embargo le convierte en un ser querido y cuidado.
    Creo que es un cuento de los que a todo el mundo le apetece escuchar, tenias que hacer un podcast o algo de ese estilo.
    Un beso.

  2. Hola Ana excelente cuento, para contar de acampada junto alguna vieja muralla en ruinas, te envuelve enseguida la atmosfera del mito que narras, y como siempre me encandilas, con la rica cultura de México. Genial amiga,te luciste de veras. Un gran abrazo¡¡

  3. Los chaneques, esos si que son a veces muy maliciosos, más allá que también pueden ser juguetones, cuando a veces se meten en una casa les encanta cambiar las cosas de lugar y esconderlas. Eso sí, si los buscas los encuentras y mejor es que los dejes en paz. Ya me había olvidado de ellos, gracias por recordármelos con tan lindo relato. Un abrazo

  4. Maravilloso, Ana.
    Siempre sorprendes con nuevas curiosidades, en este caso mitológicos y fantásticos duendes, de tus preciosas tierras.
    El relato es muy bonito y la moraleja muy apropiada.
    Gracias, un Abrazo.

  5. A tenor de lo leído, diría que son una raza peculiar que se extiende por todo el mundo. Acá les decimos trasnos y siendo el terreno frío, suelen acogerse junto al fuego y, como son muy traviesos, conviene hacer como que no se los ve pasar corriendo. Un abrazo.

Deja un comentario