
Los pasillos fríos, asépticos y sin alma de Krio-Life se llenaron de risas juveniles durante una visita escolar.
—En estos tanques se guardan los clientes que contrataron el paquete de cuerpo entero —decía con voz monótona un empleado de la empresa—. Están llenos de nitrógeno líquido y otras sustancias crioprotectoras a la espera de poder ser resucitados cuando los avances médicos puedan reparar el daño que les provocó la muerte.
Algunos alumnos bromearon sobre cuerpos desnudos flotando en «anticongelante». Luego pasaron al área de neuropreservación, donde tanques más pequeños con mirillas revelaban cabezas y cerebros. Allí, dos de los jóvenes descubrieron horrorizados una cabeza humana que se inclinaba a propósito hacia una de las paredes del tanque, intentando golpearla y llamar la atención. Tenía los ojos abiertos y una expresión de terror en el rostro. Abría y cerraba la boca, como los peces, dejando salir burbujas que subían hasta la parte superior del recipiente.
«¡Está despierto!», gritaron al unísono antes de que todo el grupo fuera desalojado apresuradamente.
En las oficinas de Krio-Life, el jefe Arnold P. y el fundador Dave N. se reunieron de urgencia: el sujeto era Ronald Tramm, expresidente de los Estados Unificados de Aurora.
—¡De entre todos los clientes tenía que despertarse un expresidente! —exclamó Arnold, muy contrariado, y ordenó prohibir futuras visitas y preparar una declaración oficial para la prensa donde Krio-Life no quedara mal.
Cuando sacaron la cabeza del tanque, apareció un hombre de unos setenta y tantos años, de tez anaranjada y melena amarillenta descuidada.
—Necesito un espejo… estoy hecho un desastre —dijo en tono rasposo y dramático la cabeza.
Al enterarse de que aún no existía la tecnología para unirlo a un nuevo cuerpo, Ronald montó en cólera, alardeando de ser uno de los presidentes «más inteligentes» y amenazando con demandas de millones de dólares. Para tranquilizarlo, Dave le prometió un corte de pelo y una mascarilla facial mientras le ponían programas de chicas en bikini.
En privado, los ejecutivos analizaron el riesgo. Tramm, responsable del Gran Colapso, era un cliente cuyo «despertar» ponía en peligro las acciones de la empresa. Arnold preguntó a Dave sobre por qué solo tenían la cabeza y este le dijo que tras un bombardeo en su residencia, el cuerpo quedó hecho una piltrafa.
—Es una lástima, con el cuerpo entero podríamos cobrar más. En fin, nadie debe saber que nuestra tecnología falló, necesitamos más clientes adinerados que nos paguen mensualmente por mantenerlos aquí tras su muerte.
La versión oficial para el público fue que un cliente anónimo había pedido despertar en esa fecha específica y murió poco después por causas naturales. Los dirigentes de Krio-Life sabían que el secreto estaba a salvo. El tiempo y el desastre habían borrado la imagen del expresidente de la memoria de un país que prefería no recordar a los causantes de su ruina.
Mientras tanto, Ronald fue devuelto al tanque contra su voluntad. Antes de sumergirlo, le colocaron un prototipo de simulador de realidad virtual diseñado para operar en nitrógeno líquido. La cabeza, que vociferaba y amenazaba, se calmó de inmediato y comenzó a suplicar «más, más, más».
Dave y Arnold se frotaban las manos ante la posibilidad de vender esto como un nuevo paquete premium de «experiencias placenteras».
Los ejecutivos se alejaron mientras el hombre que había causado el Gran Colapso quedaba atrapado en una fantasía barata de ocho bits.
Autor: Ana Laura Piera.
https://bloguers.net/votar/AnaPiera68
https://bloguers.net/literatura/paquete-premium-cuento-corto/
Otro relato sobre criogenización en este blog: AQUÍ
Nota: Sustancias crioprotectoras: Las sustancias crioprotectoras son agentes químicos, como el glicerol o el dimetilsulfóxido (DMSO), que protegen células y tejidos del daño por congelación al reducir el punto de fusión, evitar la formación de cristales de hielo y minimizar la deshidratación celular. Se clasifican en penetrantes (pequeña molécula) y no penetrantes (polímeros).
Ana, tua criatividade é enorme e conseguiste desenvolver o tema muito bemn! Adofrei ler! beijos, ótima semana! chica
Muito obrigada, lerei o seu em breve. Abraços.
Esta descripción con ese nombre me recuerda a alguien, pero ahora no caigo, jajajjaja.
Me ha encantado el relato y menos mal que lo han vuelto a meter en nitrógeno y que no salga más que se quede allí para toda la eternidad
Con este personaje hice catarsis jajaja. Ojalá hubiera una forma de hacerlo realidad. Saludos.
Ese Ronald parece un tipazo y este cuento un cuentazo.
Gracias Joiel. Saludos.
Menos mal que es un cuento, Ana. La verdad que prefiero estar lejos de esas experiencias placenteres. Muy buena imaginación. Te felicito. Mi abrazo fuerte. Julie Sopetrán
Muchas gracias Julie, abrazo de vuelta.
no me extrañaria nada que el futuro fuera asi. Felicidades muy bueno 🙌
Muchas gracias, saludos.
Hola, Ana, esperemos que estas cosas pasen cuando yo ya no esté por estos lares, porque como sea igual que en tu historia, madre mía… Muy bueno, Ana.
A ver si me motivo yo (mejor dicho, a ver si por fin tengo algo de tiempo y se apiadan de mí las cajas de la mudanza) y puedo volver a participar en los retos. No sé si José Antonio me habrá echado de menos.
Un abrazo. 🙂
Hola, muchas gracias por pasarte y comentar. Lo malo que tu comentario quedó como anónimo… ¿Quién serás? Bueno, espero que pronto vuelvas al reto y te acabes de acomodar. Abrazos.
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Divertido y macabro a la vez; mezcla humor negro, ciencia ficción y crítica a la ambición empresarial con un personaje inolvidable que despierta más problemas que soluciones.
Hola Lincol, muchas gracias por pasar y comentar. Abrazos.
🤗🫂
¡Hola Ana! Madre mía contigo, qué inventiva mujer! Pareciera que de verdad ya hubieses tú vivido pero BIEN, esas realidades.
La del anónimo creo que es Merche, porque se estaba mudando y ahí menciona «cajas de mudanza».
Te dejo un abrazo con mucho cariño 😽
Hola Maty, gracias por aclararme de Merche. Bueno, para este tipo de relatos me gusta investigar el tema para no escribir algo «sin saber», al menos lo básico. Te agradezco tu comentario y sobre todo ese abrazo cariñoso, yo te mando otro igual.
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Siempre me ha fascinado la criogenia, pero viendo que no hay control en el futuro y que alli le pueden hacer conejo al cliente, mejor no hare eso…. o no al menos con esas empresas que ofrecen paquete economico. Tendria que hacerlo en mi sotano…. pero vaya uno a saber si la familia no terminara perdiendolo todo unas cuantas generaciones…… y siempre eso, hay asaltantes de tumbas. solo queda la opcion del download de toda la mente en un usb…. je je, me encanto tu relato y me puso a alucinar.
Hola Jose, compartimos el gusto por el tema, aunque yo no lo haría aún si lo pudiera pagar jejeje. Eso que dices del download de mente, hay una serie que me fascinó: Altered Carbon, creo en Netflix. Te la super recomiendo, te va a gustar (sobre todo la 1er temp). Saludos y gracias por pasar y comentar.
😂😂🤣🤣🤣
¡¡¡Qué arte más grande tienes, Ana!!!
Ni en mis sueños (mejor dicho, pesadillas), me podía imaginar a un personaje como este. Lo has retratado mejor de lo que es, pero lo dejaremos por ser un cuento de ficción para todos los públicos. 😜😝
Sí, ya sé que el tuyo no es… O, tal vez, sí. Pero… ¿Por qué no harán lo mismo con ese que ya sabemos… pero yaaaaaa!!!
Muchísimas Gracias por este maravilloso regalo. Me hiciste reír y también, por qué no decirlo, tener ilusión y esperanza en que todo pasará, hasta la barbarie naranjita.
Abrazo Grande.
Hola José, se debería hacer con el que ya sabemos, algo mucho peor, pero bueno. Espero que la vida se encargue. Gracias por comentarlo y por este reto sobre criogenia, dentro de todo me divertí mucho escribiendolo. Ahora queda el gusto de leer a los compis. Abrazos…
Ni aun así nos libramos de este pajarraco criminal. Me gusta tu ironía, tus maneras y tú estilo sea cual sea el tema o el sentido de lo que escribes. Es siempre reconfortante pasar por tu rincón, Ana.
Un abrazo
Hola Ana, ese nombre, ese tono naranja, ese egocentrismo rabioso, me hace recordar a alguien, pero no caigo. El cuento es excelente. En muy pocas líneas consigues construir una distopía fría, inquietante y profundamente irónica. Me gustó mucho cómo conviertes un escenario casi clínico —esos pasillos asépticos de Krio-Life, en un espacio de auténtico horror moral: no es sólo la criogenización lo que perturba, sino la idea de una conciencia atrapada dentro de una promesa tecnológica vendida como progreso. La imagen de esa cabeza intentando golpear el cristal es muy potente y se me quedó grabada.
Además, el relato funciona muy bien por contraste: el tono rutinario del empleado, las risas juveniles y la frivolidad inicial hacen que el descubrimiento resulte aún más perturbador. Y el final me parece magnífico: esa “fantasía barata de ocho bits” como castigo para el hombre que provocó el «Gran Colapso» introduce una ironía cruel y muy eficaz, casi una justicia poética deformada por el mismo sistema que mercantiliza la muerte. Un cuento breve, muy visual, con crítica social y un cierre demoledor. Muy , muy bueno. Un abrazo fuerte.
Muchas gracias de nuevo Marlen. Ese señor naranja, mmmm, creo que conocemos uno parecido ¿no? Jajaja. Bueno acá aparte de la crítica política, también está la crítica a lo que denominas acertadamente «mercantilismo de la muerte». En cuanto a mí, no me importaría que el señor que todos conocemos acabe en algo así, se lo merece. Abrazo fuerte de vuelta.
Y si, da para mucho hablar, entre los personajes que presentas y ese coloradito en particular, como siempre mostrando su ego y su dierencia con todos los demás, y eso de querer seguir en este plano en vez de seguir el viaje, todo un rollo, que bueno deja un campo grande para la creación. Abrazo bien grande
Hola Themis, estos procedimientos ya se hacen, hay personas congeladas esperando el futuro. Espero que al anaranjado que todos conocemos no le dé por ahí jajaja. Abrazos, gracias por pasarte.
Hola, Ana. ¡Qué maravilla de sátira! La cabeza naranja de Ronald Tramm —¿quién será? 😉— despierta en nitrógeno exigiendo un espejo… totalmente creíble. Me flipa el cinismo de Krio-Life y ese final de «más, más, más» con un dispositivo de 8 bits. Me lo he pasado genial. Esto merece que lo desarrolles más . Un abrazo enorme.
Muchísimas gracias Eitan, yo me divertí mucho escribiéndolo. Es más fue una catarsis jejeje. Abrazos.
Hola Ana,
¡Buenísimo! Entiendo que la referencia al personaje es pura casualidad. Como decimos en España igual que el Cid, dando guerra después de muerto. Has escrito algo que resulta divertido e inquietante a la vez. Asemás esa idea de comercialización del paquete premium es realmente original. ¿Quién sabe lo aburridos que estarán esperando a que haya algo que los repare?
Un saludo.
Hola Luferura, la verdad me divertí mucho escribiéndolo. Gracias por pasarte y comentar. Saludos.
Ja, ja, Ana. Tu relato me recordó a futurama, esa serie que parodiaba el futuro y muchos de los famosetes de ahora solo les quedaba la cabeza dentro de una urna de cristal llena de formol o algo parecido.
Muy bueno, y con un toque realista qu da miedo.
Un abrazo!
Hola, Pepe. ¡Sí! Futurama es genial. Muchas gracias por pasarte y comentar. Abrazos.