Microrrelato de cien palabras.

Cuando el centurión ordenó al legionario Publio Corvus explorar el territorio, este se alegró. Sentía ya insoportable el peso de su armadura y la sangre derramada le ahogaba los sueños. Decidió cruzar el Danubius.
Al salir de un tupido bosque, vio un brillo que llamó su atención. Junto a un desfiladero, y debajo de una mata de la delicada flor clematis, resplandecía una piedra de jaspe rojo. Lo tomó por señal de que no le faltarían fuerzas. Lanzó su gladius y armadura al vacío. No era un cobarde, solo buscaba otra forma de ser valiente.
100 palabras incluyendo el título.
Autor: Ana Piera.
Nota: Gladius es la espada romana utilizada por las legiones. Danubius, el nombre romano del río Danubio.
Si quieres ver lo que sucedía a los desertores del ejército romano da clic aquí.
Este micro en la revista digital Masticadores Sur.
Si eres tan amable de dejar algún comentario, por favor deja también tu nombre. A veces wordpress me los pone como anónimos y no sé a quién agradecer o visitar. Gracias.

Ficou linda tua participação,Ana! E quanta inspiração coube em 100 palavras! beijos, tudo de bom,chica
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Muito obrigada, Chica, por conferir minha microficção. Agradeço sua visita e seu comentário. Abraços.
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Hola, Ana, la valentía se demuestra de muchas maneras y así lo haces ver en tu microrrelato. Muy apropiado.
Un abrazo. 🤗
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Sí, Merche, se necesita valentía para salirse de un sistema que nos hace daño. Desafiar todo para vivir una vida que nos nutra y no que nos mate el alma. Gracias por pasar y comentar.
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Me ha gustado mucho Ana. La valentía tiene distintas medidas y esta es una de ellas. Soy muy aficionado a la literatura sobre Roma y su mundo. Un abrazo.
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Gracias Sabius, a veces toca ser valiente sin matar o destruir o simplemente dañar. También me gusta mucho todo lo relacionado con la antigua Roma. Abrazo fuerte.
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Me ha encantado, el valor para dejar sus armas y comenzar otra vida demuestra la calidad de su corazón, el jaspe rojo es una piedra de Escorpio y le dará el valor necesario ,muy bueno 🙏🙏🙏
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Muchas gracias Manuel, aprecio tu visita y comentario. Saludos.
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Escuchar las señales es de gran sabiduría y tener la osadía de cambiar todo más allá del destino que puedas correr siendo un desertor del ejército romano, es un gran canto a la vida. Muy bella narración, abrazo bien grande
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Muchas gracias, Themis. Abrazo de vuelta.
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Hermosa la historia que nos cuentas, Ana. Me gusta ese encuentro con el jaspe rojo sobre todo. Un buen relato. Mi abrazo.
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Gracias Julie, espero leerte en el reto. Saludos.
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Hola, Ana. Me encanta y está muy al día a nivel simbólico (no literal). Necesitamos en la sociedad una forma diferente de ser valientes que no suponga dañar a otros. Suena utópico, pero yo lo creo posible. Muchas gracias por tu aportación al desafío de este mes. Te espero en el próximo. Un abrazo.
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Gracias a tí Lidia. Te mando abrazo de vuelta.
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Hola, Ana.
Bonito y emotivo.
No todos los valientes empuñan armas y derraman sangre por una patria, unos colores o unos ideales; también los son, tal vez mucho más, los que deciden que no merece la pena una sola vida por todo esto.
Felicidades por el relato.
Abrazo Grande.
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Muchas gracias José, sí, coincido contigo, y el proceso de negarse a hacer atrocidades dentro de un sistema, requiere también mucho valor. Abrazo de vuelta.
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El valor tiene muchas formas; no necesariamente violentas.
Besitos 😘
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Muchas gracias, Ratoner. Saludos.
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Hola Ana,
Desde luego valiente fue. No te digo lo que pasaría si los romanos atrapan a un desertor o si los germanos capturan a un romano. Una decisión siempre requiere valor. Una historia muy bonita.
Un saludo
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Muchas gracias Luferura, hasta ahora puedo contestar, pues andaba fuera de México. Me encanta que sientas que la historia es bonita. Abrazos.
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Precioso valor el de esta otra valentía: son poses, sin violencia y sin atrocidades. Sí que se necesita gran valor para tomar una postura así.
Tremenda eres para los retos! Un gran abrazo.
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Gracias Maty, en el contexto actual harían falta luchadores de verdad, que opten por honrar la paz en vez de ir derramando sangre por las ideas o intereses de otros. Gracias por comentar, te mando un abrazo fuerte, fuerte.
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Excelente, Ana.
Qué de maneras hay de ser valientes, y la de querer cambiar creo que son una de las más valientes y sabias.
Un abrazo gigante.
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Muchas gracias Yolanda. Abrazo fuerte.
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Le doy clic a tu foto y no me lleva a ningún blog o espacio personal. Si me dejas el link paso por tu «casa» virtual a saludarte.
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Hola Ana,
abandonar no siempre es de cobardes. A veces, hay que tener mucho coraje para tomar una decisión como la del legionario Publio Corvus.
Un abrazo fuerte de Marlen.
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No lo había LEÍDO y me ha encantado. Es un tema tan actual y se necesita recapacitar sobre ello. Ser valiente no es nada fácil y se necesita mucha voluntad para llevarlo a cabo. Gracias por tu relato. Me gustó mucho.
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Gracias Julie. Al final resultó un relato que toca un tema que nos pega fuerte por todo lo que está pasando. Si los guerreros actuales quisieran ser valientes de otra forma y se negaran a matar, o a ser cómplices o facilitadores, otra cosa sería. Abrazos.
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jjj
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nbn
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