
Desperté y ahí estaba junto a mí, como siempre.
—Tu mirada me ha despertado—le dije con la mía llena de reproche.
—Lo siento, ¿preparas café?
No podía creerlo, me despertaba y encima quería que me levantara presta a hacer café. Lo hice, porque también me apetecía y porque no puedo empezar la jornada sin unas tres tazas, cortado y sin azúcar.
Entré a mi portátil a asomarme por los blogs literarios que sigo.
—¿Qué? ¿Hoy no entras a ver noticias?—dijo extrañado.
—No me interesa, ya sé lo que voy a encontrar: hambre, pandemia, muertos, pandemia, corrupción, pandemia, encierro, pandemia, erupción, incendios, vacunas, pandemia…
—Estás muy pesimista —comenzó a vestirse. Lo vi sacar una peluca de colores, un traje estridente y enormes, ridículos, zapatos a juego.
Me le quedé viendo, nunca lo había visto así.
—¿Qué? ¿No puedo ser un payaso? —dijo mientras se ponía una extravagante nariz roja—. ¿O prefieres el disfraz negro que incluye la guadaña?
Callé y me le quedé viendo con curiosidad.
El día salió vestido de payaso y en efecto fue una fecha llena de risas, bromas y cosas inesperadas; como si la gente a mi alrededor se hubiera confabulado con él para hacerme el día ligero.
Por la noche, al acostarme, se acercó y me susurró al oído: piensa en mí como una persona que no conoces, y así cosas nuevas pueden pasar.
Autor: Ana Laura Piera
Hermoso
Me lo guardé para volver a leerlo 🙂
Me alegra que te haya gustado!
Muy bueno Ana, el día transformándose de esa manera Genial ¡¡¡ Un abrazote¡¡
Gracias!
Un relato lleno de fantasía, y justo con lo que hace falta días que sean pura alegría.
Un abrazo.
Muchas gracias Angel.
Me gusta ese transcurrir del día con final romántico. Muy bonito, Ana.
nació un día con voluntad de ser distinto y tú estabas ahí para compartirlo. Gracias. Un saludo.
¡Cuánta imaginación tienes, Ana! Creo que todos necesitamos días así: alegres, simpáticos, luminosos, dispuestos a pasarlo bien. Si lo deseamos podría venir, ¿no?
¡Un abrazo!
Así es!! Gracias por pasar!
Podemos vestir de distintas maneras, la que determina nuestro día es la que decidimos lucir… excelente relato cotidiano.
Los días de fantasía, siempre son bien recibidos, los necesitamos. Muy bonito. Un abrazo Ana,
Es la magia de la escritura: podemos hacer del mundo lo que queramos.
Bonito relato, Ana! El día acabó muy bien, con ilusión y fantasía. Feliz día! Un abrazo.
Gracias! Otro para tí!
Un relato lleno de dulzura que transmite esa felicidad que a veces nos cuesta sacar. Un abrazo.
¡Qué lindo! Me dio ternura y me sorprendió. La vida puede estar llena de magia, claro.que sí! Gracias siempre Ana ☺️🤗.
Gracias Maty!
¡Qué buen micro, Ana! Justo lo que necesitamos en estos tiempos. Vestirnos de payaso y renovarnos cada día. Seguro que la magia se implanta en nuestras vidas.
Saludos!
Muy bueno, me encantó el final, eso es lo que hay que hacer, despertar todos los días a lo nuevo, al imprevisto, a la aventura, gracias por dejarme con una sonrisa, un abrazo grande
Gracias Themis.