
Mateo entró en la habitación, sus ojos no podían creer el caos que vio: juguetes tirados por todas partes, desorden, la cama sin tender, comida en el suelo. Los culpables de tal desbarajuste no se veían por ningún lado. Hasta que percibió movimiento debajo del lecho.
—¡Salgan y pongan orden en este berenjenal! ¡Ahora!— Había frustración en su voz, siempre era lo mismo con este par.
Primero se asomó la cabeza de Alberto con el rostro hacia el piso, como una tortuga saliendo del caparazón, y al otro lado de la cama, los pies de Estela comenzaron a deslizarse hacia afuera, parecían dos lombrices blancas saliendo de la tierra.
Ambos se incorporaron y en cuanto pudieron, taparon su desnudez con lo primero que encontraron, aunque Mateo ya se había puesto de espaldas para no verlos.
—Recojan todo y guárdenlo en el cajón de los juguetes, y tiendan la cama—, dijo dirigiéndose a la puerta de la alcoba.
Alberto y Estela comenzaron a levantar todo: vibradores, consoladores, bolas chinas, masajeadores y otros artefactos de índole sexual.
—Alberto, falta que te quites el anillo vibrador del pene—, dijo Estela divertida. Alberto sonrió al ver que la pequeña cosa fosforescente seguía ahí y al tratar de quitárselo se prendió haciendo ruido y lanzando luces. Los dos estuvieron a punto de soltar una carcajada.
Desde la cocina el pequeño Mateo, de once años, les gritó a sus padres:
—Cuando terminen se vienen a desayunar, les hice hot cakes.
Autor: Ana Laura Piera.
Es muy divertido y original. Gracias por compartirlo. Un saludo.
El mundo de las lombrices blancas del revés, qué afortunadamente retorcido.
Ayyy me muero jaja, cuando leí «desnudos» pensé, -qué raro que jueguen así-.. pero no la vi venir!!
Ése es el chiste… jajaja
Sisi, caí (acá en Argentina se diría «entré como un caballo)
Que muchacho más atento, pero vaya castigo que tiene con los padres.
Tigrilla, una historia muy divertida. Un saludo.
Saludos Angel, gracias por pasarte…
Ana, jajajajaa que buenísimo ¡¡¡ los juguetes, el mundo al revés, que original, me gustó muchísimo ¡¡¡ Un abrazote.
Me da gusto que te haya agradado Mik. Saludos!
Aunque pasen los años, nunca hay que dejar de jugar. Un relato muy divertido! Abrazos, compañera. Adelante!
jajaja muy bueno, jugar está muy bien, de adultos cambiamos los juguetitos, 😉 claro. Menos mal que el pequeño Mateo les hizo el desayuno. Me sorprendiste. Un abrazo Ana.
Jajaja. Muy bueno y divertido, ese giro no me lo esperaba.
Mejor correspondidos no podían estar esos padres obedientes jeje. Muy original Ana
¡Muchas gracias!
Bienvenida entrada! Mateo; seguramente ya ha hecho un curso acelerado sobre la sexualidad… Genial Ana, y sorpresivo… Un cálido saludo.
Muchas gracias por tu comentario y por pasar por mis letras. Saludos!
Jeje Pobre Mateo, me sorprendió el juego de roles. inquietante y divertido, lo comparto en Twitter 🐾
Claro! Adelante y gracias por tu comentario!
Gracias Ana por sacarme un gran sonrisa en estas horas de la mañana y con ella enfrentar al día, me gustó, un abrazo
Me da gusto que te haya hecho sonreír. Abrazo de vuelta…
Jajajaja buenísimo. Gracias por la risa que me sacaste. Un abrazo 🤗
Me alegra que te haya sacado una sonrisa. Saludos.
Bueno!! me he reído un rato, es muy bueno. Un saludo.
Muchas gracias!