
Mi participación en el reto «Escribir Jugando» de Lidia Castro, hay que inspirarse en la carta, incluir el elemento del dado (remolino/hipnosis). Adicional: algo relacionado con un asteroide. Límite de palabras: 100.
Con el asteroide arribó un nuevo elemento que permitió la creación del cubo «armonizador». Flotaba, era enorme, y su exterior, negro y liso, reflejaba todo. Lo operaban tres científicos que se aseguraban que no dejaran de enviarse las señales que «armonizaban» los cerebros de las personas en el mundo, acoplando pensamientos, suprimiendo la maldad.
Así pasó mucho tiempo.
El artilugio ahora está emitiendo señales inestables, la población mundial se porta de forma errática. Dentro de él, los instintos de supremacía, han despertado. En vez de tres operarios ahora solo hay dos y una lucha encarnizada.
(97 palabras, incluyendo el título.)
Autor: Ana Laura Piera
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Un buen relato, al final todo se corrompe, está en nuestro ADN. Un saludo
Muchas gracias por leerlo y comentar.
Muy bueno, Ana! Al final las guerras y conflictos aparecen. Un abrazo!
Hola, Ana! Buf, parece tan real… Excepto lo de la armonización del principio jeje la humanidad siempre se ha dejado llevar por sus ansias de supremacía. Y aquí seguimos, aprendiendo. Muchas gracias por tu aporte al desafío de este mes. Un abrazo grande.
Casi suprimen la maldad, pero terminamos contagiándoles el odio.
Ana, muy logrado el micro de este mes.
Un abrazo.
Muchas gracias Ángel, te mando otro abrazo para tí
¡Qué genialidad!
Me ha parecido fantástico tu enfoque. Maravilloso. Aunque acabe como siempre, es que no tenemos arreglo…
Un beso.
Reconozco que es un relato bastante pesimista. Pero bueno, nuestra capacidad para echar todo a perder no tiene límites. Saludos JM.
Y que lo digas… en eso somos especialistas.
Ningún humano sacará a otro humano del fango.
Muy cierto…
Excelente Ana, muy bien gestionados los elementos del reto. Sin duda la lucha será impredecible. Saludos
Gracias!!
Buen relato, más allá siempre estamos esperando que la solución venga de afuera y de forma mágica logre la armonía, sin darnos cuenta dentro de nosotros se encuentra esa posibilidad volviéndonos cada uno un cubo, sin embargo………..un abrazo
Gracias por leerlo y comentar!
Una descripción insuperable Ana. Gracias por compartirlo. Un abrazo.
Gracias Carlos, saludos!
Buenos días, Ana.
Hay un dicho que dice que para que una mesa sea estable y no cojee, hacen falta tres patas, ni dos ni cuatro. O como dijo aquel otro: cuántos más sean, más discutirán y menos tiempo tendrán para explotar el mundo. 😝
Muy buen micro con un grandísimo mensaje.
Felicidades. Un abrazo 🤗😊👍🏼
Gracias por leerlo Jasc! Saludos!
Que buenoooo… como en todo, si se reduce personal las cosas no funcionan… me gusta, jejeje
Jajaja, así es, saludos!
Siempre me ha impresionado que en unas palabras contadas, número de ellas establecido, se pueda.desarrollar una historia. Aquí no solamente se pudo,.sino que el resultado ha sido fantástico. En el humano está el por qué del sí y del.no de las cosas. Estupendo micro Ana. Saludos y felicidades! 🤗
Gracias Maty!
Muy buen relato, ojalá el cubo armonizador funcionara para siempre.
Muchas gracias!
¡Hola, Ana! Desde luego que aquí no vale aquello de que dos son compañía y tres son multitud. Interpreto en tu micro que esos científicos permanecieron ajenos al poder de ese cubo y al final comprendieron la fuerza de su poder. Y el poder siempre corrompe. Estupendo relato de 97 palabras. Un abrazo!
Muchas gracias David!
Y el cubo se posó en la Tierra y se convirtió en la Torre de Babel.
Siempre sugerente e interesante, Ana.
Un abrazo
Muchas gracias!
Si al final es como siempre. Cuando el hombre mete la mano, el saco se acaba rompiendo.
Un beso 😙
¡Muy buen relato, Ana!
Me pregunto si siempre seguiremos esperando que la «armonía» nos llegue como por arte de magia, desde fuera. ¿Cuándo nos daremos cuenta que dentro de nosotros se encuentra esa posibilidad? ¿Cuándo seremos conscientes que el instinto de supremacía puede destruir el universo entero?
Un abrazo
El número mágico se rompió, en vez de tres quedaron dos y entre ellos lo estropearon… ¡Ojalá encontraramos la fórmula, aunque fuera mágica, para erradicar la maldad y conectar los cerebros en buena sintonía!. De otra manera el final de tu historia es nuestro único fin.
¡Buen relato!
Tantas sensaciones en tan pocas palabras: ¡brillante! un abrazo
¡Muchas gracias Sabius!
En tu micro entiendo, que los artilugios por buenos que puedan ser al principio, llega un momento que acaban destrozando y llevando el control. La humanidad ha de imponerse para que se haga efectiva la unión.
Muy buen micro, Ana.
Un abrazo:)
Gracias Mila, saludos…
Como sigan así las cosas acabaremos todos convertidos en cyborgs para no discutir con las máquinas.
Besitos 😘