
Fue al humedal a arrojar la runa Isa, que simbolizaba hielo y freno. Ya no deseaba sentirse paralizada. Quería tomar una decisión. De su ánfora bebió la infusión de Agrimonia mientras contemplaba el agua serena y transparente.
Su corazón se calmó.
Una libélula de ojos azules se posó en su hombro y le susurró la verdad.
Se levantó decidida: no huiría con Damián, el hombre prohibido.
Caminó hacia su casa, dejando en la ribera, como una cáscara vacía, la versión de ella misma que ya no le servía.
90 palabras incluyendo el título.
Autor: Ana Laura Piera.
Otro relato mío con un humedal de fondo y el tema de la transformación, aquí.
Apóyame en Blogers.net con tu voto: https://bloguers.net/votar/AnaPiera68