El cuadro por Ana Laura Piera — MasticadoresMéxico

José Luis se acercó cauteloso, como si en vez de aproximarse a una pintura lo estuviera haciendo a un animal salvaje. En un lienzo de tamaño mediano, Juliana había pintado la figura erguida de un hombre robusto. Tapizando casi por completo el cuerpo, se podían ver decenas de cuadros […]

El cuadro por Ana Laura Piera — MasticadoresMéxico

Alcanzando el cielo – Arte.

Un gran árbol dañado por una tormenta en Gales es transformado por el artista Simon O`Rourke. La base de la escultura es un árbol como cualquier otro pero al mirar hacia arriba se va transformando, mudando su corteza y eventualmente volviéndose como la piel de un brazo y termina con las arrugas propias de la palma de una mano y sus dedos.

El artista hizo una investigación y encontró que el área donde se encontraba el árbol era conocida como «Los Gigantes de Vyrnwy» de ahí decidió hacer una mano gigante, simbolizando estos seres y el último intento del árbol de alcanzar el cielo. Como que esta imagen podría inspirar una historia, ¿no crees?

El link al artículo está aquí: https://mymodernmet.com/es/simon-o-rourke-escultura-motosierra-mano/

Los amantes – Microrrelato.

Una tarea: escribir sobre un cuadro.

Cuadro Los Amantes . Autor: Rene Magritte.

—¡Despierten! ¿Qué carajos ven en ese maldito cuadro? —el golpe propinado en la mesa fue lo suficientemente fuerte para llamar la atención de sus compañeras.

Tina hizo una mueca de hastío mientras observaba “Los Amantes” de René Magritte. La mirada de Renata denotaba un poco más de interés. Antonio había perdido la paciencia. Debían terminar entre los tres un relato inspirado en aquel cuadro extraño y no habían avanzado nada. Renata salió de la habitación y Antonio, molesto, empezó a guardar sus cosas. Pero la chica regresó con dos pañuelos blancos y se envolvió el rostro con uno de ellos mientras le lanzaba a Antonio la otra prenda. Tina comenzó a reír estúpidamente, pero luego calló al ver que el joven imitaba a Renata. Luego ambos se acercaron torpemente y unieron sus bocas cubiertas de tela. Así estuvieron mucho rato, tanto, que Tina acabó por irse.

Fue un beso extraño, revelador. La experiencia les habló de pérdidas y no solo sensoriales, también de amigos, amores y libertades. Acabaron llorando y comenzaron a escribir sobre un amor imposible. Al terminar el borrador, Renata se acercó a Antonio, esta vez con deseo. —Nosotros no somos ellos —le dijo mirando el cuadro. Él se acercó y unió su boca desnuda a la de ella, primero tiernamente y luego con fuerza.

Años después, viviendo juntos, una pandemia azotó la Tierra y la proximidad con otros se consideraba una amenaza. Abrazados en su cama durante el estricto confinamiento, recordaban esa experiencia:

—Fue una suerte encontrarte —dijo él acariciándola.

Ella apagó la televisión con el control remoto y acercó su boca a la de Antonio. Afuera, el mundo estaba oculto, pero ellos podían verse y amarse.

Autor: Ana Laura Piera