Mi participación en el reto «Escribir Jugando» de Lidia Castro, hay que inspirarse en la carta, incluir el elemento del dado (remolino/hipnosis). Adicional: algo relacionado con un asteroide. Límite de palabras: 100.
Con el asteroide arribó un nuevo elemento que permitió la creación del cubo «armonizador». Flotaba, era enorme, y su exterior, negro y liso, reflejaba todo. Lo operaban tres científicos que se aseguraban que no dejaran de enviarse las señales que «armonizaban» los cerebros de las personas en el mundo, acoplando pensamientos, suprimiendo la maldad.
Así pasó mucho tiempo.
El artilugio ahora está emitiendo señales inestables, la población mundial se porta de forma errática. Dentro de él, los instintos de supremacía, han despertado. En vez de tres operarios ahora solo hay dos y una lucha encarnizada.
(97 palabras, incluyendo el título.)
Autor: Ana Laura Piera
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«RECREACIÓN» del cuadro «Ofelia» de John Everett Millais
El río que corría tranquilo cambió de ritmo repentinamente. Se observó una pequeña perturbación en el fluir del agua, un burbujeo que se fue haciendo cada vez más notorio. Después el agua se aquietó y la perturbación había tomado la forma de Marie, que aparecía transparente, líquida y en la misma posición en que la habían encontrado sin vida: semi-sumergida boca arriba, sus ojos mirando al cielo, sus ropas flotando como algas en el agua cristalina.
La hoguera que ardía frente a Isabeau, liberaba un humo negro y nauseabundo, como las cosas que se consumían en ella, pero faltaba el componente que haría toda la diferencia: unas gotas de su propia sangre.
«Marie, hermana eras un ser excepcional, en ti no solo había belleza física sino una hermosura interior que hacía que todos te amaran. Bernard te amó como nadie. ¿Sabes Marie?, a mí también me gustaba él. Envidiaba esos besos tan largos que se daban detrás de la casa. Pero ni él ni nadie reparó jamás en mí».
«¡Espíritus del agua, devuelvan a Marie!»
«Regresarás a casa. Mamá enjugará sus lágrimas en tu pelo y papá no se cansará de mirarte. Tendrás a Bernard y todo lo tuyo regresará a ti. Se quedó callada unos instantes y luego añadió en tono más bajo: «También seguiré siendo una niña estúpida creciendo a la sombra del ser más perfecto»
Con una espina pinchó uno de sus dedos. Una perla rojísima brotó de él. Solo faltaba agregar al fuego un par de gotas rojas y Marie regresaría a la vida, pero la joven aprendiz de hechicera titubeó…
«No quiero volver a ser infeliz» — pensó.
Entonces tomó su dedo herido y lo metió a su boca, negando a la hoguera hambrienta la sangre vivificante. Las llamas se fueron apagando y la forma aparecida en el río se disipó lentamente. Isabeau miraba todo muy seria y muy triste, también se escuchó un llanto, el llanto de Marie al morir por segunda vez.
Pilar regresó a casa muy abatida… ¡había sido un día negro! La presentación en la que había estado trabajando tan arduamente las últimas semanas había sido un fracaso, como consecuencia, su trabajo peligraba. Había rumores de que su novio, le estaba siendo infiel con un instructor de karate. Su hermana le había telefoneado, e histérica le soltó que necesitaba urgentemente un préstamo. Para colmo, su departamento era ahora la boca de un lobo pues se había olvidado de pagar la factura de la luz. Mientras encendía velas por todos lados, decidió hacer un juicio sumario. Alguien debía pagar por todo lo que estaba pasando.
La televisión fue encadenada y enviada al cuarto de los trebejos. Su libro preferido fue vetado por un mes y aislado en un cajón de su clóset. Su gato también fue encontrado culpable, se le condenó a un mes sin sus juguetes preferidos. Al microondas se le hizo saber que tenía prohibido ser útil durante al menos treinta días so pena de irse donadoal asilo de ancianos.
Después de repartir los castigos correspondientes, Pilar se sintió mucho mejor. Mañana sería otro día.