Mi participación en «Escribir Jugando» del mes de febrero. Consiste en crear un microrrelato de hasta cien palabras, inspirándonos en la carta y que incluya el objeto del dado (un capazo). Opcional que aparezca algo de «Los Miserables», ya sea el libro, el autor o el año en que se escribió.

Contra todo pronóstico, el bebé gramófono pudo desarrollarse dentro de aquella horrible jaula. De pequeños, las cornetas de los pequeños gramófonos son blanditas y maleables, y por ello, la suya pudo pasar entre los barrotes de su prisión. Como una flor extiende sus pétalos, así pudo al fin extender su corneta y pudo emitir las primeras notas musicales.
Un libro cercano, el de «Los Miserables», se estremeció de placer en medio de una nube de polvo. Dentro de un capazo, varias pelotas olvidadas comenzaron a saltar. El desván nunca volvió a ser el mismo.
95 palabras
Autor: Ana Laura Piera
https://bloguers.net/literatura/el-gramofono-microrrelato-de-97-palabras/
Hola, Ana. Precioso relato al más puro estilo cuento tradicional, donde cualquier objeto puede cobrar vida propia. Desconocía el concepto de trebejo y ya veo que es algo así como el cuarto de los juguetes (o de los trastos, diríamos aquí jeje). Buen trabajo para el desafío de este mes. Muchas gracias por tu aporte, que obtiene la medalla al primero de febrero 😉 Un abrazo y hasta pronto.
Muchas gracias Lidia, siempre es un placer participar en tus retos.
Hola Ana, qué bien llevado el micro, jeje, original propuesta que casa a la perfección con los objetos que aporta Lídia para el reto. ¡Muy bueno! Un abrazo. 🙂
Gracias Merche! Espero leer el tuyo. Saludos!
¡Muy bueno, Ana! 😀 😀 Y me encanta la palabra «trebejos» 😀
Gracias Alma! Saludos!
Buenos días, Ana.
Un precioso cuento musical.
He mirado el significado de «trebejo» y aunque don Internete dice que así se le llaman a las piezas del ajedrez, deduzco por tu relato que, también significa juguetes, ¿no? Siempre nos enseñas palabras nuevas, bonitas y poéticas.
Ojalá ese bebé gramófono sea capaz de romper los barrotes e iluminar con su música el resto de los aposentos.
Felicidades, Un Abrazo.
Hola José, además de lo del ajedrez, son utensilios o herramientas, «trastos» creo dirán ustedes. Son cosas que uno guarda en un lugar y no las visita mucho por no ocuparlas ya. Al menos aqui en 🇲🇽.Estoy pensando cambiarla para que se entienda mejor.
No, no. No cambies nada. Se entiende perfectamente. Pero yo quería que me confirmaras la definición.
Sí, aquí al cuarto en dónde están todos esas cosas lo llamamos «trastero»o la «habitación del desastre». 😅😝
En mi casa es mi estudio. 😂😂
Muchas gracias por la aclaración. Saludos
Una dulzura de relato, gracias por regalarnos algo tan suave y hermoso, abrazo grande
Gracias a ti por leerlo y comentar Themis, saludos.
Hola, Ana, la imaginación al poder. Me ha encantado.
Un abrazo.
Muchas gracias María Pilar, es lo bueno de los retos con limitaciones, tienes que ingeniártelas. Saludos.
¡La reina de los retos! Esa es Ana Piera. Admiro esa capacidad tanto de participación en esto, como tu escritura, por supuesto; amén de tu imaginación.
Me ha gustado mucho, todos tus posts me dejan algo.
Me encariñé con este gramófono, fue genial darle vida. Me encantó, la verdad.
¡¡¡Muchas gracias Maty!!! Saludos…
Eres capaz de sacar mucho más que música de un gramófono.
Felicidades
Muchas gracias Dr. Krapp, saludos.
Que buen micro relato, además me recordó a la compra de mi primer gramófono (His Máster Voice) que se traduce “la voz de su amo” tu historia me recordó a la leyenda que tiene esta marca de gramófonos donde el dueño de un perrito muere pero el perrito sigue oyendo la voz de su amo a través de un gramófono. De ahí salió esta fantástica y antigua marca de gramófonos.
Enhorabuena por tu relato que consiguió llevarme a un bonito momento . Un saludo de ANTIGÜEDADES DEL MUNDO.
Hola Jerónimo, me alegra que te haya recordado la historia de esa marca de gramófonos. Gracias por tu visita y comentario. Saludos.
¡Hola, Ana! Como se dice en España, no se pueden poner puertas al campo. En tu micro el campo es la necesidad de vivir, de romper esos barrotes, con música en este caso. Un micro cortito, pero en el que nos traes unos objetos entrañables. Un abrazo!
Hola David, muchas gracias. Si, a mí me tocó ver uno en casa de mi abuela, cuando yo era niña. Escribirlo me trajo recuerdos. Te mando un abrazo de vuelta…
Hola, Ana.
Has dado vida a todo el desván, las historias que allí se esconden están encantadas de que tu las cuentes.
Un abrazote.
¡Hola Ángel! ¡Qué alegría verte de nuevo! Espero te encuentres bien. Había uno de estos en el cuarto de trastos (como dicen ustedes) de mi abuela. Me trajo muchos recuerdos escribirlo. Gracias por pasar y comentar.
Disparatado, pero bien logrado. Te felicito amiga mía.
Hola Ana, que relato más hermoso. Lo adoro. Y que estuviera en un desván abandonado ha sido un punto excelente. Muy original sin duda. Saludos
Muchas gracias dolobera, saludos…
Breve e inmenso, muy acertado en la descripción.
Me encantó la propuesta de darle vida a ese desván, un cuento corto pero intenso. Un abrazo.
Muchas gracias, saludos…
Hola, Ana.
Me gustó tu relato, ¡tan dulce!
Ojalá ese bebé gramófono pueda romper los barrotes y llenar de música toda la casa, para que no sólo los juguetes sean los privilegiados.
Un Abrazo.
El bebé gramófono tiene una gran historia por delante, la única limitante es la imaginación. Saludos…
Un encanto de cuento. Gracias por compartirlo.
Gracias Carlos…
¡Vaya imaginación! Me lleva a pensar tu relato y la carta en como la felicidad depende en gran parate de nosotros mismos. Del lado de la moneda que queramos ver. Encerrado en su destino supo buscar su libertad y encontró el modo de emitir su música más allá de los barrotes que pretendían silenciarle.
Gran aprotación al reto.
Saludos
Qué monada de gramófono que has creado. Y ese desván que ha cobrado vida. Me ha encantado. Un cuento precioso, Ana.<3
Muchas gracias MJ, saludos…