Caminando, haciendo unas compras, vi mi reflejo en una vidriera. No pude evitar tomar una foto. Esto no pretende ser una reflexión triste, de alguna forma nos hemos “adaptado” a todo esto que hemos vivido. ¿Se extraña nuestras vidas de antes? Pues si, pero aún dentro de estos tiempos difíciles hay momentos buenos. Valorémoslos. Sobre todo apreciemos lo que verdaderamente importa, creo que es una de las enseñanzas de esta pandemia. Aprovecho para agradecer sus visitas a mi rincón de la blogósfera. ¡Gracias!
Lo bueno del ser humano es que se adapta a todo, y acaba sacando partido de ello, ojala aprendamos algo de todo esto, si no, nos servirá de nada todo el sufrimiento y el dolor que hemos pasado.
Un abrazo.
Vendrán tiempos mejores y reflejos más cálidos. De momento, esto es una prueba que vamos pasando, anhelando el fin de la pesadilla. Para mi es un placer visitarte. Un abrazo Ana.
Gracias Ana por compartir ese reflejo, todavía pálido, para no olvidarnos de dónde estamos y lo que nos queda por recorrer, que deseo que sea realmente poco y vuelva pronto el color.
Un abrazo
Es así nomás, ya llegarán reflejos más coloridos y con sonrisa a la vista y mientras tanto, a ponerle buena cara, aunque no se la vea
Lo bueno del ser humano es que se adapta a todo, y acaba sacando partido de ello, ojala aprendamos algo de todo esto, si no, nos servirá de nada todo el sufrimiento y el dolor que hemos pasado.
Un abrazo.
Abrazo para tí también!
Desde entonces, hace un año ya, habitamos en una suerte de paréntesis y actuamos como si se hubiera detenido el tiempo. Un abrazo.
Así es Carlos, un abrazo!
Que todo esto acabe pronto, que ya aburre.
Salud y un abrazo.
Saludos Angel!
Total razón.
Vendrán tiempos mejores y reflejos más cálidos. De momento, esto es una prueba que vamos pasando, anhelando el fin de la pesadilla. Para mi es un placer visitarte. Un abrazo Ana.
Muchas gracias Sabius. Saludos…
Gracias Ana por compartir ese reflejo, todavía pálido, para no olvidarnos de dónde estamos y lo que nos queda por recorrer, que deseo que sea realmente poco y vuelva pronto el color.
Un abrazo
¡Muchas gracias por tu comentario!
Para los ojos abiertos, la belleza, la oportunidad, está en todas partes.
Gracias a ti, Ana. Gracias por tus relatos.