Las cabras – microrrelato.

Photo by Snapwire on Pexels.com

Nuevamente un reto con palabras obligatorias para hacer un CUENTO CORTO.

Cabras, humo, frecuente, bien, guitarra

Había CABRAS por doquier. Nadie sabía de donde habían venido. Por las noches, entre el HUMO de los cigarrillos y acordes de GUITARRA la gente hacía cuentas de lo que ganarían con tantos animales, pero la excitación inicial dio paso a un hartazgo mortal, cosa BIEN FRECUENTE en los seres humanos. Las cabras invadieron cada centímetro de tierra disponible y acabaron por echar a todos del pueblo. Al final las únicas que ganaron algo fueron ellas.


Autor: Ana Laura Piera

Pruébate a tí mismo y trata de hacer un cuento corto con estas mismas palabras, déjalo en los comentarios.

Lujuria – Microrrelato.

Desafío: Hacer un cuento corto con las palabras: vitaminas, guayabera, ranas, mar, herramienta.

Vestido con su cotidiana guayabera blanca, y animado por sus vitaminas mañaneras, Don Fausto se estaciona en el lugar más solitario del malecón. Al apagar las luces de su auto solo alcanza a escuchar el bramido del mar sin poder verlo. Hoy no hay luna. Ya lo espera ahí Lourdes, la chica que ayuda en casa y que apenas pasa de los quince años. Mientras se la quita con impaciencia, el viejo piensa en lo absurda que resulta esa camiseta de ranas rosas que trae puesta la chica; después saca su herramienta y comienza a trabajar en su propio placer.

Autor: Ana Laura Piera

(Eso de la herramienta reconozco que no suena muy bien, pero tenía que usar la dichosa palabrita, jajaja). Quizás tú puedas escribir algo mejor con ellas, ¿te animas?

Autor: Ana Laura Piera / – 7 agosto 2009

Si te ha gustado, compártelo. ¡Gracias por leer!

La loca – Microrrelato.

Desafío: hacer un cuento corto con las siguientes palabras: comedia, camelia, comida, culposa, candidez


En la calle Camelia No. 233 —explicaba el taxista a su pasajero— vive una mujer mayor, Donatella, que todas las tardes se pasea desnuda en el techo de su edificio. Como en una comedia, enseña sus carnes marchitas, se mueve con candidez, ajena a su conducta culposa.

Los que la ven desde la calle, se ponen a tirarle restos de comida, piedras y a gritarle obscenidades para obligarla a entrar en su departamento. Entonces ella despierta como de un mal sueño y apresuradamente desaparece.

Autor: Ana Laura Piera