
Tras un despegue algo accidentado —nos perseguían los esbirros del rey— mi padre, mi hermano y yo logramos alzar el vuelo.
Si me hubieran preguntado antes mi parecer, jamás habría dado datos estratégicos a esa pareja de tontos enamorados. Fue mi hermano Ícaro, quien le sugirió a Ariadna que su novio Teseo podía usar un hilo para salir del laberinto. ¡Con razón el rey Minos estaba fúrico!
Dédalo, que siempre fue un nostálgico, permitió todo. Por eso mismo tampoco quiso dotar a mi hermano de la tecnología con que me había concebido a mí. En vez de darle motores, giroscopio y acelerómetro, le había dado ¡alas de cera!
¿Acaso quería que Ícaro conservara su humanidad? Esa pregunta me trastorna. ¿Qué hay de malo en ser como yo?
Vi la oportunidad: Con mi estrategia de asedio, lo obligué a elevarse hacia el sol. Los gritos de Dédalo urgiendo cautela a su hijo amado se deshilacharon en el viento sin alcanzarlo.
Cuando las ineficaces alas de cera de Ícaro se derritieron, perdió altitud y ganó velocidad. Su ahora minúsculo cuerpo —apenas un punto insignificante—,se perdió entre las nubes. La caída sería letal.
Mi competencia: felizmente eliminada.
197 palabras
Autor: Ana Laura Piera.
Nota: este texto cumple con la condición de ser intertextual porque no nace de la nada sino que se comunica y toma prestados elementos del mito, reinterpretándolos y agregando elementos actuales.
Si eres tan amable de comentar, déjame también tu nombre o el link a tu blog. A veces WordPress los pone como anónimos y no sé a quién agradecer o visitar.

Muy buen relato ¡felicitaciones!
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Gracias Alain por pasarte, leerlo y comentar. Saludos.
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Me ha gustado, es total gracias 🫂
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Muchas gracias Manuel, saludos.
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Estupendo lo de las alas de cera.
Muy buena la intertextualidad en tu relato.
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Gracias.
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Hola, Ana.
Te decía que me ha gustado el detalle de las alas de cera, y que muy bien llevada la intertextualidad en tu historia.
No sé, pero WordPress lo pone muy difícil para comentar.
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Hola, siento que sea difícil comentar en wordpress y agradezco que lo hagas. Saludos.
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Siempre me he preguntado por que los mitos griegos son tan inmortales, que siempre estan presentes en lo literario y es que son hiostorias y personajes tan bien entendidos y mezclados con la naturaleza humana que eso los hace siempre vigentes.
Nos regalas pues una nueva aventura de Icaro, o mejor otra perspectiva
muy intertextual, ha sido un placer leerte
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Hola José, sí, los mitos dan para mucho. Ahora, uno presupone que los lectores los conocen y puede ser que no sea el caso y ahí se quedarán pensando ¿y esto, qué? jajaja.
Sí, en este caso hay otra perspectiva de la historia, finalmente en esta versión no fue su inmadurez o euforia, o falta de sentido común sino los celos de una máquina lo que causaron su desgracia. Muy loco jajaja. Gracias por tu visita y comentario. Saludos.
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Tremendo, Ana. Una historia de celos y venganza muy bien armada. Me ha encantado el marco mitológico y lo bien que has ido salpicándolo de referencias hasta llegar a ese final tan demoledor. Me ha encantado.
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¡Ay! Que vuelvo a salir como anónimo. Soy Marta.
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Gracias Marta, ya vi que el anterior comentario era tuyo. Te mando un abrazo fuerte.
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Hola, Ana.
Excelente re-imaginación del mito de Ícaro.
Hoy son muchos los que vuelan con alas de cera creyéndose amos del mundo. Ojalá el sol haga su trabajo antes de que consigan segar demasiadas vidas.
Felicidades por el reto.
Abrazo Grande.
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Es verdad eso de los muchos Ícaros, esperemos que lo que sea que los tenga que aplacar los haga. Gracias por tu visita José. Abrazo fuerte.
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Hermosa trama Ana, clara y concisa, deja claro lo que fue y sobre todo lo que había detrás. Abrazo grande
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Gracias, abrazos.
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Hola Ana, un placer leer tu cuento. Los mitos siempre nos llevan a reflexiones y el tema de los celos dan para mucho. Me ha encantado el tema de las alas de cera.
Un abrazo grande.
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Hola Marlen, muchas gracias por leer esta vuelta de tuerca del mito griego. Abrazo fuerte.
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Hola Ana un relato de altos vuelos más para unos que para otros.Bien contado y intertextualizado. Un abrazo
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Hola, muchas gracias por leerlo, desgraciadamente wordpress me ha puesto tu comentario como anónimo, GRACIAS, seas quien seas. Abrazo de vuelta.
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Hola, Ana! Muy buena reimaginacion del mito de Icaro. Un abrazo
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Muchas gracias, lo malo que wordpress me puso el comentario como anónimo y no sé quién eres. Gracias, seas quien seas.
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De todos los relatos publicados hasta ahora en el reto, creo que es el primero que utiliza los mitos griegos. Y muy bien utilizados, por cierto. Me ha encantado.
Un abrazo.
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Muchas gracias, Rosa. Me encantan los mitos griegos y me alegra que te haya gustado este relato basado en el mito de Ícaro. Abrazos.
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Creo que las alas pegadas con cera no fueron el problema de que Ícaro se precipitara a la muerte, fue la soberbia de querer alzarse hasta el sol. Si su vuelo hubiera sido más modesto quizá se hubiera salvado. Aunque todos sabemos que los dioses son un reflejo de lo humano elevado a la quinta esencia. Y de soberbia pecamos pero que mucho, mucho.
Un abrazo, compañera.
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Hola Fran, sí, en el mito original Ícaro cae por querer volar cerca del sol. Ahora en esta reinterpretación intertextual, cambia el asunto, no es la soberbia de Ícaro, sino los «celos» del dron fabricado por Dédalo quien lo hace caer. Eso de que los dioses son un reflejo de nosotros es super cierto. Gracias por leerlo y comentar.
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Ese anónimo soy yo,Francisco Moroz
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Gracias Fran, qué bueno que me aclaraste. Saludos.
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Anónimo soy yo 😉
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la introducción de otro personaje, mecanico o semi, transforma el mito de Ícaro y lo acerca a otro. El de cain y Abel. Así que dos por uno. Esto de empezar a intertextuslizar es un no parar.
abrZooo
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Tienes toda la razón Gabi. A mí me pareció un ejercicio bastante interesante, pero sí, si nos ponemos a buscarle la correlación a todo no paramos. Abrazo fuerte.
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Me ha gustado Ana Laura, de una historia sacar otra nueva muy agudo.
La mitología da para mucho. ¡Feli cidades!
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Muchísimas gracias Araceli. Saludos.
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Un ser tecnológico autoconsciente… ¡y aún así celoso de Ícaro! Perfecta intertextualización con varias capas. Enhorabuena.
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Muchas gracias Eitan.
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Hola Ana tu relato es un ejercicio fascinante de reescritura, ácido e inteligente. El comentario personal que te puedo dar es que consigues algo muy difícil: ser fiel y traicionar a la vez el mito original, dotándolo de una lógica nueva y perturbadora. Es una muestra excelente de cómo la intertextualidad, cuando se usa con una idea fuerte, no repite, sino que ilumina desde un ángulo inesperado. Un relato sobresaliente por su concisión y su filo. Abrazos desde Venezuela.
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Muchísimas gracias, Raquel, por pasarte y comentar tan generosamente.
Te mando abrazos cariñosos desde México.
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Hola Ana,
Me ha gustado mucho este microrelato y lo que hacen los celos. Magniífica evocación de la historia de Ícaro y Dédalo con el planeamiento del hermano celoso. Muy buena.
Un saludo
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Muchas gracias Luferura por pasarte y comentar. Saludos.
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Una historia de celos en la mitología es algo diferente y muy bien contado.
Te felicito Ana
Un abrazo
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Muchas gracias Puri. Abrazos.
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Ana, ficou sensacional e muito bem produzido teu texto ! Gostei de ler e aplaudo daqui! beijos, tudo de bom,chica
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Legal, chica. Beijos.
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Sin duda fulminó a la competencia . Un relato muy original. Te felicito. Un abrazo
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Muchas gracias, Nuria. Abrazo de vuelta, fuerte.
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Hola Ana, estupendo relato donde reinventas el clásico Ícaro con un moderno Caín. Me ha encantado. Un abrazo.
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Muchs gracias Lola!👋🏻
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La historia da un giro oscuro y cínico: el narrador es el hijo “mejorado” de Dédalo (un cyborg o ser tecnológico), que ve a Ícaro como un rival primitivo y lo elimina a propósito empujándolo al sol. Aquí el mito clásico se invierte por completo: no es la hybris de Ícaro, sino la envidia fría y calculadora de un “hermano” superior que desprecia la humanidad y celebra la muerte del otro. Frío, maquiavélico, con un humor negro muy afilado y una crítica sutil a la transhumanidad y la competencia despiadada.
Abrazos.
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Hola Marcos, muchas gracias por pasarte y comentar. Sí, pensé en un tipo dron como la invención de Dédalo, que al final, por celos, causa la desgracia de Ícaro. Me han gustado los relatos «transtextuales» del reto, el día de hoy leeré más, creo que entre ellos está el tuyo. Ya te lo comentaré. Abrazos.
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¡Hola Ana! Un original texto de intertextualidad con Icaro como protagonista y esos mitos griegos que nunca pasan de moda.
Muy buen aporte.
Un saludo.
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Muchas gracias Rocío, aprecio tu visita. Saludos.
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Hola Ana! Vaya una colección de personajes ilustres incluye tu microreto! Pero el mas impactante es ese desconocido que por pura envidia aplica su venganza! Un abrazote!
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Hola Ana. Este hermano traidor tiene un aire a Caín que mata a su hermano Abel por interés, en este caso eliminando a quien le hacía competencia en el aire. Además, tomas prestadas referencias de otros mitos como el Minotauro, con Teseo y Ariadna que hacen una aparición fugaz. Un buen ejemplo de intertextualidad, como pedía el reto. Un abrazo.
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Muchas gracias Jorge, aprecio tu visita y comentario. Abrazo de vuelta.
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Hola, Ana me gusto mucho tu cuento. Un abrazo
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muchas gracias Luis… abrazos
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Hola, Ana.
Muy original tu relato al combinar historias de la mitología griega con varias esencias de la miseria humana (envidia, maldad…) implantadas en máquinas actuales. ¡Muy bueno, te felicito!
Un abrazo.
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Muchas gracias por pasarte, leerlo y comentar. Abrazo de vuelta.
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Hola, Ana, Minos debió ser tan cruel que se ganó el apodo del Minotauro, jeje, un mito que me encanta y que has sabido plasmar de maravilla.
Un fuerte abrazo!
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Hola, muy agradecida por tu comentario y visita, lo malo que wordpress me lo dejó como anónimo y no tengo idea de quién eres. Gracias, seas quien seas.
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