Recompensa – Microrrelato.

Mi participación en Escribir Jugando del mes de Enero 2025. Condiciones: crear un microrrelato de no más de cien palabras, inspirándonos en la carta, y que incluya el mineral «piedra del sol». Opcional que aparezca en la historia algo relacionado con la flor de bach: Aspen.

Carta: Gods and Titans.

En el vientre de Nidavellir, el enano Afi intuyó que, escondida en una veta despreciada, se encontraba una piedra del sol, que revela la valentía de los corazones. Al extraerla, la gema brilló en sus regordetas manos apenas como un carbón extinguiéndose. Esa noche tomó Aspen para combatir su miedo.

Llegó Odín a Nidavellir a supervisar a los enanos y Afi se la brindó avergonzado. Con Odín, la piedra fulguró deslumbrando a todos.

El dios, al ver la turbación de Afi, le dijo:

—No serás muy valiente, pero, ¡eres el mejor en lo que haces!, y lo recompensó.

99 palabras incluyendo título.

Autor: Ana Laura Piera.

Nota: Nidavellir, también conocido como Svartalfheim, es el reino subterráneo de los enanos en la mitología nórdica. Se le describe como un lugar oscuro y subterráneo, lleno de túneles y cuevas laberínticas, donde los enanos trabajan incansablemente en la forja y la creación de objetos extraordinarios.

https://bloguers.net/votar/AnaPiera68

https://bloguers.net/literatura/recompensa-microrrelato/

La Caja – Microrrelato

Mi participación en el reto de Lidia Castro «Escribir Jugando»: Hacer un relato no mayor a cien palabras inspirado en la carta, que incluya el elemento del dado (interrogante/duda) y opcional que aparezca algo relacionado con la flor aspen (chopo / álamo tembloroso). Flor de Bach indicada para aquellas personas que tienen miedo a lo desconocido.

Da clic en la imagen para que te lleve al blog de Lidia Castro

Una vez en el desván, el ruido la alertó. Hizo un mohín y buscó la caja que encontrara un día en el bosque. La abrió y aquello parecía un hervidero de hormigas: hombres, mujeres y niños diminutos intentaban trepar por las paredes de cartón y amenazaban con desbordarla. No recordaba que hubiera tantos. Sus pequeños, ridículos, rostros reflejaban todos los estados de ánimo: cólera, indignación, desesperación… Le entró la duda sobre qué hacer. Cerró el paquete bruscamente y decidió enterrarlo bajo el álamo temblón. Arrancó un poco de aspen y la colocó sobre esa improvisada tumba. Se alejó silbando.

99 palabras sin contar el título.

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla

https://bloguers.net/literatura/la-caja-microrrelato-de-cien-palabras/