Mi participación en el reto de Lidia Castro Navás «Escribir Jugando» de Junio. Condiciones: inspirarte en la imagen que puedes ver dando clic aquí, incluído la imagen del dado (un hatillo), y opcional que aparezca algo relacionado con el brick de leche. Como siempre, no más de cien palabras.

En el hatillo dejado en su puerta había un bebé blanquísimo, en cuyos ojos azul oscuro titilaban estrellas y se asomaban constelaciones. Una mano diminuta sostenía un reloj sin manecillas.
Cargando al bebé, Nadia se fue a la cocina y bebió leche directamente del brick, el desconcierto la ponía hambrienta. Respecto al reloj aparentemente descompuesto, lo tiró al incinerador.
Nunca se sabría: el pulso dejó de enviar señales al espacio. El mundo se había librado de ser conquistado por una raza alienígena.
84 palabras incluyendo el título.
Autor: Ana Laura Piera.
https://bloguers.net/votar/AnaPiera68
https://bloguers.net/literatura/el-pulso-microrrelato-de-84-palabras/

Sorpresa de final, inesperado e impactante, que te deja con la boca abierta y las cejas levantadas, pues se corta abruptamente, muy bueno, abrazo grande Ana
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hola Themis, muchas gracias. ¿Cuándo te animas a estos retos? Saludos.
Me gustaMe gusta
Pequeño y enorme. Tiene mérito, también encanto a raudales.
Me gustaMe gusta
Parece como si nadie encontrase un instinto maternal. Me gustó mucho. Un abrazo
Me gustaLe gusta a 1 persona
Bueno, en este caso,, yo me imaginé que la chica «adopta» al bebé pero al desechar el reloj se deja de enviar la señal con los de su raza. Saludos Nuria.
Me gustaMe gusta
¡Qué interesante, Laura! Parece un relato inocente de un abandono y resulta al final ser el inicio de una invasión alienígena. Muy bien resuelto. Muchas gracias por tu aporte al desafío de este mes. Un abrazo.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Lidia, bueno, una invasión frustrada. Quizá no me dí a entender bien. Saludos.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Sí, sí que se entiende que es una invasión frustrada cuando ella destruye el aparatito que no sabía lo que era. Muy bien resuelto.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Vaya, creo que te he llamado por tu segundo nombre sin ser consciente. Lo siento, Ana. Si puedes, rectifícalo en el comentario anterior 😅 Mis disculpas.
Me gustaLe gusta a 1 persona
No pasa nada. Saludos.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hola Ana, muy bueno, como yo sigo siempre, un micro redondo, con introducción, nudo y desenlace, a pesar de la escasez de palabras y, además, con efecto final. Muy bueno.
Un abrazo. 🙂
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias Merche, la verdad es difícil en tan poquitas palabras hacer algo. Se hace la lucha jajaja. Saludos.
Me gustaMe gusta
Hola, Ana.
Escrito con belleza y sorpresón final. Enhorabuena.
Abraazooo
Me gustaLe gusta a 2 personas
Abrazo, gracias por pasar y comentar José.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muy bonito tu micro👋
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias dakota. ¿Tienes blog? Le doy a tu foto y a tu nombre pero no me lleva a ningún lado. Si tienes déjame tu link para visitarte. Saludos.
Me gustaMe gusta
Si, tengo blog y también perfil en bloguers, te dejo el enlace al blog.
https://poemasconarte.blogspot.com/
Un abrazo!
Me gustaMe gusta
Estuvo cerca…
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias por pasar y comentar, saludos.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Ana, vaya que me has sorprendido. ¡No me esperaba esto! Buenísimo, de verdad.
Te dejo un mega abrazo terrenal.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Recibo tu abrazo con mucho cariño y te mando otro de vuelta. Saludos.
Me gustaMe gusta
Esta vez nos libramos por poco de la invasión y de asistir a la escena de como nos despojan impunemente de nuestra tierra y nuestra riqueza. Reto superado. Un abrazo.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias Carlos, abrazo de vuelta.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hola, Ana!!
Tu micro es muy original y sorprendente. Menos mal que Nadia tira el reloj al incinerador porque si no… los alienígenas hubieran invadido la Tierra!! Además, has sabido utilizar todos los elementos del desafío de una forma armoniosa y muy interesante.
Enhorabuena y un abrazo!!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias Cristina, abrazo de vuelta.
Me gustaMe gusta
Hola, Ana. Jo, un micro «interestelar» resuelto con la cotidianeidad de beber leche. Un contraste que deja al lector expectante e invitado a imaginar cómo habría sido esa invasión. Un abrazo!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias David, abrazo de vuelta…
Me gustaMe gusta
Hola, Ana.
¡Vaya! Este relato combina de forma excelente la brevedad, una trama original y un desenlace inesperado. He disfrutado muchísimo leyéndolo.
¡Enhorabuena!
Un abrazo.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hola, muchas gracias por tu visita y comentario, saludos.
Me gustaMe gusta
Muito interessante e está bem escrito. Parabéns.
Eu escrevo para Masticadores Brasil e Gobblers. Seja bem vinda.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Olá Miriam, muito obrigado!
Me gustaMe gusta
Magnífica y potente la imagen de los ojos celestiales. También has hecho un micro de 4 elementos, igual que Carlos, dividiendo la carta en dos elementos: el reloj y el firmamento.
La resolución también es magnífica con esa invasión alíen, que pasa completamente desapercibida hasta el final.
Confio en qué el niño de mayor tenga suprrpoderes y ayude a su madre adoptiva, y se haya olvidado de invasiones.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Gabi por tu visita y comentario, saludos.
Me gustaMe gusta
Hola, Ana, buen trabajo, me ha parecido muy interesante cómo utilizas la inocencia, fragilidad, afecto, generosidad que transmite esa imagen inicial del bebe abandonado a la puerta de su casa con la intención que buscaba al final “ese regalo”, cual caballo de troya te hace bajar la guardia ante el desenlace final. La descripción del iris y pupila de los ojos del bebe también me han gustado mucho. Además tu historia cumple por completo con las premisas del reto de Lidia. Buen relato, me ha gustado, un abrazo.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hola Carles, muchas gracias por leerlo y comentar, lo aprecio mucho. Saludos.
Me gustaMe gusta